Descripción
Habrás oído hablar muchas veces de esto…
Si has llegado hasta aquí, esto de la terapia no es nuevo para ti.
Quizás has probado muchas cosas ya. Y a veces sientes que por mucho que hagas, que leas, que te entregues al proceso, hay cosas en tu vida que no terminan de arrancar.
Es normal. Nadie tiene la receta mágica (aunque muchos te la quieran vender).
Yo tampoco.
Te voy a contar una historia…
La de un chaval de Portland al que le iba fatal en el colegio. En lugar de prestar atención, se pasaba el día garabateando en sus cuadernos. Un día un profesor, le cogió la libreta y lo que encontró lo dejo boquiabierto.
Un montón de dibujos amorfos, personajes antiestéticos, diálogos errantes. ¡Ni para dibujante serviría!
Obviamente todo el mundo lo consideró un fracasado. Y como fracasado que era, acabó vendiendo discos en una tienda, intercambiando sus horas por algunos dólares.
Pero, aunque sea por un hobby, él siguió dibujando.
Hasta que un día mandó una de sus tiras cómicas, de personajes amorfos y diálogos hilarantes a una revista.
Y eso fue el inicio de una historia de éxito que dura ya más de 40 años: Los Simpson.
Si. Estoy hablando de Matt Groening.
___________________________________________________________________________________________________________
Todos tenemos un niño interior herido
Porque nuestros padres no fueron perfectos (para que no te sientas culpable al admitir esto, quiero que sepas que no existen padres perfectos, sino padres reales).
Y muchas de nuestras necesidades emocionales no fueron satisfechas.
¿Cómo hicimos para salir?
Con estrategias poco elaboradas, con los pocos recursos que disponíamos en esos momentos.
Y lo hicimos de maravilla.
Sin embargo, esa parte que buscaba sobrevivir se impuso a una parte que es inocente, creativa, gozosa y llena de amor. Y que aún continúa en nuestro interior buscando ser vista y atendida.
¿Y ahora?
Pregunta a cualquier persona a tu alrededor y escucharás lo siguiente…
- No tengo claridad sobre lo que quiero.
- Estoy frustrado.
- No tengo ilusión.
Y un largo etcétera…
Y no solo eso.
Para escapar de estos sentimientos acudimos a todo lo que nos pueda sacar del sentir: excesos, adicciones, vínculos vacíos, compromisos que ocupan todos nuestro tiempo y nos hacen vivir corriendo.
Y la sensación de que no podemos escapar de este círculo. Eso es lo más duro.
Volver a casa: el reencuentro con tu niño interior.
No he visto manera más efectiva de producir un cambio drástico en tu vida que el trabajo de sanar, cuidar y atender al niño interior herido.
Es recuperar energía. Creatividad. Claridad.
Es la llave hacia una vida con sentido.
Y no soy el único que lo dice…
¿Conoces a Uri Sabat y a Carlos Roca?
Son dos de los mejores podcaster de habla hispana. Uri Sabat en «La fórmula del éxito» y Carlos Roca en «The roca project».
Ellos conversaban en un podcast sobre qué consejo le darían a una persona que no sabe qué hacer con su vida.
El mensaje fue claro: conecta con tu niño interior. Él conoce el camino.
Si no me crees, puedes escucharlo AQUÍ.
¿Qué te propongo?
El trabajo con el niño interior es un proceso.
No es hacer una meditación, darle un abracito y a seguir. Eso no funciona así…
Seguro que tienes la experiencia de tratar con un niño que ha sido herido. Puede ser tu propio hijo, un sobrino u otro.
¿verdad que les cuesta volver a confiar? ¿Que te lo tienes que ganar?
Realmente el trabajo de sanar la infancia es un trabajo de presencia. De que nuestro niño interior confié en ti. Y para eso, es necesario que te comprometas a escucharle y cuidarle.
Ahora, tu como adulto, puedes hacerlo.
¿Cómo lo haremos?
Este proceso se compone de 3 sesiones. En ellas, pongo todo a tu disposición para que conectes con el, para que sanes tus heridas de la infancia y que a partir de ahora, puedas desarrollar todo tu potencial en su compañía.
Desde la terapia sistémica, la terapia breve y las constelaciones familiares, te acompañaré a rescatarlo.
Y créeme, tu vida no será la misma.
¿Cuándo comenzamos?
Cuando hagas la compra, me pondré en contacto contigo para comenzar las sesiones.
Los 3 encuentros estarán programados en un mes, es decir, como máximo, pasarán diez días entre ellas.
Las sesiones serán vía zoom y algunas partes serán grabadas para que tengas ese recurso para siempre (sobre todo si se trata de alguna visualización o meditación)
Esto NO es para ti si:
- Quieres que yo haga el trabajo por ti,
- Quieres seguir echándole la culpa a tus padres, a tu pareja, a tu jefe o a Pedro Sanchez de lo que pasa en tu vida.
- Si no tienes 10 minutos al día para dedicarte a ti mismo.
¡Si cumples con estos requisitos, estaré encantado en acompañarte en este maravilloso viaje!
Pablo
