Sé auténtico. - Pablo Gaudio | Coach - Kinesiólogo - Fisioterapeuta
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Sé auténtico.

Sé auténtico.

Sé auténtico: nadie brilla en una estrella que no es la suya.

Hace unos meses asistía yo a una formación con un gran Coach y Speaker sobre desarrollo personal a nivel nacional, cuando un participante le preguntó:

«Soy coach y quiero tener más clientes. ¿Qué debo hacer? A lo que la eminencia en estos temas respondió: «Si quieres que tus clientes tengan una vida alucinante, sé alucinante, ten una vida alucinante».

No voy a mentir. Mi cuerpo no respondió del todo bien al escuchar eso (ya hablaremos de como las contracciones en diferentes cadenas musculares condicionan el aprendizaje en las personas). Sin embargo no dejé de escuchar al conferenciante. Simplemente lo anoté en mi diario como tema a reflexionar y continué dirigiendo mi atención a sus palabras.

Sin embargo, tiempo ha pasado y sigue resonando en mi cabeza. «Sé tu alucinante». «Ten una vida alucinante». Y… ¿qué significa tener una vida alucinante?

¿Tener una vida alucinante es igual a mostrar una vida alucinante? Y… ¿Puedo decir que mi vida es alucinante aunque a veces me muestre triste, enfadado o melancolico? ¿Es necesario encadenar experiencias alucinantes que permitan mostrar a los demas lo alucinante que soy?

Tantas preguntas van a hacer que me explote la cabeza. Mejor lo dejo y me doy un paseo por Instagram

Vivir en los Sims

«Así como en la vida real tenemos que vivir en un contexto, con circustancias que no hemos podido elegir, las redes sociales nos permiten crear un avatar y elegir las circustancias que nos rodean, creando un YO idealizado. Por primera vez en la historia conviven dos circustancias, las reales y las circustancias virtuales»

Esta frase de Jose Carlos Ruiz nos habla de como en el mundo actual estamos perdiendo la capacidad de distinguir entre la realidad y la virtualidad.

¿Recuerdas el Tamagochi? Esa mascota virtual a la que debías alimentar y sacar a hacer sus necesidades pulsando solo unos botones. ¿Y un poco más próximo en el tiempo los juegos de Rol? ¿O los Sims? Pues al menos en esos juegos, se diferenciaba la realidad de lo virtual. Había algún elemento que facilitaba el proceso de disociación.

Pero las redes sociales han cambiado las reglas y nos permiten crear una vida, un avatar de ti mismo que se va a presentar a los demás a traves de una pantalla y en la que tu eliges (se supone que conscientemente) idealizar tu día a día, tus ideas, tus valores, tu vida en general. El mercado nos lo vendió con la palabra «compartir» momentos cuando en realidad la palabra correcta sería «exhibir» momentos.

El peligro de confundirme con mi «Yo virtual»

El mismo filósofo nombrado anteriormente utiliza el mito de Narciso para explicar este fenómeno: Narciso era tan guapo y hermoso que se volvió vanidoso y se burlaba de todas las ninfas que deseaban su amor. Los dioses, enfurecidos por su actitud, deciden castigarlo con su propia moneda, es decir, deciden que se enamore apasionadamente de la primera persona a la que vea, con tanta mala suerte que Narciso se miró en un lago y se enamoró de él mismo. Así, paso días y días enajenado con su imagen hasta que un día decide abrazarla y muere ahogado.

Lo que significa que si no ponemos atención al fenómeno de las redes sociales (algún día la gestión de redes sociales será asignatura obligatoria, o eso espero) podemos confundirnos y dirigir nuestra atención y nuestras energías en ese «Yo virtual» construido. Y cuando nos miremos al espejo, cuando descubramos la realidad, puede ser un golpe demasiado duro para nuestro ego, afectando nuestra autoestima y pudiendo llegar a desarrollar trastornos como la depresión, la angustia o el aislamiento.

¿Vida alucinante? Vida auténtica.

Así que nos encontramos con un mercado de vidas perfectas, platos maravillosos, cuerpos fitness, coches de lujo, vacaciones en los puntos más reconditos del planeta y el mensaje de que si no lo tienes, seguramente estes haciendo algo mal.

Y ojo. Estoy convencido de que todos podemos podemos vivir una vida plena. Pero siempre que la sensación de plenitud se desarrolle desde el autoconocimiento y no venga impuesta por los canones que nos quieran imponer.

Así que no te voy a pedir que seas alucinante. Te voy a pedir que seas auténtico. Que seas tu mismo. Y sí, como me sucede a mi, debes utilizar las redes sociales como herramientas de trabajo, no olvides lo que son. Ten espiritú crítico al momento de recibir un feedback de parte de personas que puede que ni siquiera conozcas.

Si te dejas embelezar y le das demasiada importancia cuando, a través de ellas, te adulan, también le darás importancia y te vendrás abajo cuando te critiquen.

Creeme: lo que te enseña el espejo es lo más alucinante que podrás mostrar al mundo. Con tus circustancias. Con tus contextos. Con tus subidas y tus bajadas. Sé auténtico. Sé lo que quieres ver en el mundo.

Y si quieres comenzar a utilizar la reflexión, siempre puedes hacerlo tomando conmigo un «Café Disruptivo».

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